Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl tiempo en el Inframundo no fluye; se estanca, se pudre, y te miente sobre cuánto has perdido.
El grito que salió de mi garganta no sonó humano. Fue algo primitivo, desgarrado, el sonido que hace un alma cuando se rompe en pedazos tan pequeños que ya no pueden encajar de vuelta. Mis rodillas golpearon el suelo de hueso con un crujido que reverberó por toda la cámara, y el dolor físico fue una bendición comparado con lo que se de







