Mundo ficciónIniciar sesiónLa misericordia es debilidad que los poderosos no pueden permitirse; o es la única fuerza que los mantiene humanos.
El niño temblaba contra las barras de hueso, sus ojos enormes fijos en el cuchillo que Adriana sostenía con manos que ya no reconocía como suyas. La hoja pulsaba con una luz roja que hacía eco del latido de su corazón, y cada segundo que pasaba sin hundirla en el pecho pequeño y frágil era una eternidad de agonía.
—Hazlo —rugió Morgana desde su trono de espinas, su voz resonando en las paredes de la caverna como el eco de mil gritos—. El poder requiere sacrificio. La corona exige sangre inocente.
Pero cuando Adriana miró al niño, no vio un obstáculo hacia el poder. Vio terror puro, la clase de miedo que había sentido en su propia piel cuando su padre la vendió como ganado en el mercado de Krílov. V







