Mundo ficciónIniciar sesiónCuando tu nieta de un mes se transforma en diosa de diez años en segundos y mira a familia con indiferencia divina, aceptas que línea entre pariente y deidad es abismo que amor no puede cruzar.
La luz que emanaba de Valeria se intensificó hasta volverse cegadora. Tuve que cubrirme los ojos con el antebrazo mientras el poder divino se condensaba, se solidificaba, se transformaba en algo nuevo y aterrador. El aire mismo vibraba con una frecuencia que hacía san







