Mundo ficciónIniciar sesiónDescubrir que mataste a alguien solo para convertirla en tu acosadora fantasmal es aprender que algunos enemigos son más peligrosos muertos.
La primera vez que la vi fue tres días después del exorcismo, reflejada en la superficie del agua mientras lavaba mi rostro. Ravenna me sonreía desde el fondo de la palangana con esa expresión de superioridad que había aprendido a odiar. Aparté la vista, convencida de que mi mente traumatizada había conjurado la imagen. Cuando volví a mirar, solo quedaba mi propio reflejo pálido y demacrado.
Pero ella regresó. Siempre regresaba.
En el espejo del tocador mientras me cepillaba el cabello. En las ventanas cuando la luz del atardecer creaba reflejos fantasmales. En las superficies pulidas de los cubiertos durante las comidas. Ravenna estaba allí, observándome con esos ojos que recordaba demasiado bien, susurrando comentarios que solo yo p







