112

Compartir cuerpo con quien odias es descubrir que el infierno no necesita fuego; solo necesita un espejo interno que nunca puedes romper.

La primera sensación al despertar fue la de estar atrapada en una jaula de carne que ya no me pertenecía completamente. Mis ojos se abrieron, pero no estaba segura de si había sido yo quien había dado la orden. El techo de la habitación se extendía sobre nosotras, familiar y extraño a la vez, como si lo viera a través de cristal empañado.

*Intenta levantarte*, me dije, pero al mismo tiempo sentí una resistencia interna, como si mis músculos hubieran olvidado cómo obedecer.

Mi brazo derecho se alzó hacia el borde de la cama, pero el izquierdo se movió en dirección opuesta, creando un tirón doloroso en mis hombros. El cuerpo se contorsionó de forma antinatural, mitad intentando incorporarse, mitad resistiéndose al movimiento.

—¿Qué...? —murmuré, pero mi voz sonó extraña, como si hubiera dos tonos superpuestos.

La respuesta llegó desde adentro, una voz
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App