Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando el tiempo dentro de tu hijo fluye diferente que afuera, cada minuto que esperas son meses que tu enemiga planea tu destrucción.
Kael despertó con un grito que atravesó el palacio como un cuchillo. Sus ojitos —uno dorado, otro plateado— se abrieron completamente, pero la mirada que me observaba no pertenecía a mi bebé de un mes. La sonrisa que curvó sus labios diminutos era demasiado conocedora, demasiado cruel para un rostro







