Mundo ficciónIniciar sesiónArrullar a tu bebé es tierno hasta que te das cuenta que una de las consciencias que duermes planea matarte cuando crezca.
Kael dormía en mis brazos con la serenidad que solo poseen los recién nacidos, ajeno a la tormenta que había desatado su nacimiento. Sus pequeños puños se cerraban y abrían en sueños, y cada respiración suave era un recordatorio de cuán frágil era esta criatura que contenía dentro d







