El silencio del pasillo era absoluto mientras Khaled avanzaba con pasos firmes hacia la habitación de Mariana. Las palabras de sus hijos seguían resonando en su mente como un eco interminable. "¿Por qué no dejas que Mariana sea nuestra madre de verdad?" La pregunta de Amira había sido como un puñal directo a su corazón, y la mirada acusatoria de Sami, tan parecida a la suya propia, lo había dejado sin palabras.
La luz tenue que se filtraba por debajo de la puerta de Mariana indicaba que aún esta