Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa primera sirena atravesó el silencio como una cuchilla, desgarrando la tranquilidad artificial del búnker con su gemido ensordecedor. Mariana despertó de golpe, su cuerpo reaccionando antes que su mente consciente, los brazos cerrándose instintivamente alrededor de Idris, quien se removió inquieto contra su pecho.
No otra vez.
La segunda sirena se unió a la primera, creando una sinfonía de alarma que hizo vibrar las paredes de acero reforzado. Los gritos de los niños no tardaron en seguir, voces agudas de terror que cortaban el aire como cristales rotos.
—¡Mami! —El llanto de Sami resonó desde la habitación contigua, seguido por los sollozos ahogados de Amira.
Khaled ya estaba en pie, moviéndose con la precisión letal de un soldado experimentado. En sus manos apareció el arma que mantenía siempre a su alcance, el metal negro brillando bajo







