Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa primera sirena había desgarrado el silencio del búnker como un cuchillo atravesando seda, y en los minutos que siguieron, el caos se instaló con la eficiencia brutal de un incendio descontrolado.
Hassan gritaba órdenes mientras su equipo se dispersaba como hormigas cuyo hormiguero había sido pisoteado. Mariana apenas tuvo tiempo de procesar lo que ocurría antes de sentir las manos de Khaled levantando a Idris de sus brazos, el







