Mundo ficciónIniciar sesiónKhaled escuchó el grito de su hijo y algo dentro de él se rompió. No de manera figurativa. Literalmente sintió cómo la última pared que mantenía entre él y la violencia pura se desintegró.
—Hassan, conmigo. Ahora —su voz por la radio era irreconocible incluso para él mismo.
—Señor, los refuerzos están a cinco minutos...
—No tenemos cinco minutos.
Dejó







