135

Mariana se quedó inmóvil en el establo durante largos minutos después de que Sofía se fuera. El olor a heno y cuero, que momentos antes había sido reconfortante, ahora la asfixiaba. Khaled intentó tocarla, pero ella se apartó, ajustándose la ropa con dedos temblorosos.

—Mariana...

—No —su voz sonaba hueca—. No hables. Por favor.

Hassan carraspeó desde la entrada, su incomodidad palpable.

—Mi señor, el Consejo...

—Dile al Consejo que espere —gruñó Khaled.

—No pueden esperar. Y usted lo sabe.

Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App