Mundo de ficçãoIniciar sessãoMariana se quedó inmóvil en el establo durante largos minutos después de que Sofía se fuera. El olor a heno y cuero, que momentos antes había sido reconfortante, ahora la asfixiaba. Khaled intentó tocarla, pero ella se apartó, ajustándose la ropa con dedos temblorosos.
—Mariana...
—No &mda







