Luego de unos minutos de haberse alejado de la mansión ferrari, Bianca Y Ricardo, se adentraron a uno de los lujosos hoteles del joven ejecutivo, como siempre, el magnate fue recibido por el equipo de seguridad del hotel, conduciendolos a la suite, destinada únicamente para él.
Inmediatamente, Bianca recordó aquellos tiempos vividos dentro de ese lugar al lado de Ricardo, desde una gran ventada, ella observaba el mágico paisaje que le desbordó tantos recuerdos, Ricardo se acercó detrás de ella,