Aquel encuentro entre Bianca y Ricardo lejos de ser un acercamiento reconfortantante por lo mucho que se extrañaban, se había convertido en un encuentro de revelaciones inesperadas. Mientras Bianca sollozaba con la cabeza recostada del sofá de espaldas a él, Ricardo quien permanecía a su lado, se acercó, acarició la espalda de ella, el cuerpo de Bianca reaccionó al instante, ella no podía negar que el tiempo que se había alejado de él, lo había deseado bastante, y ahí estaban otra vez, ambos