Bianca llego tan pronto como pudo a la habitacion del hotel, antes habia llamado a Ricardo para que le confirmara en donde estaba, pero no recibio ninguna respuesta.
La puerta de la suitte estaba abierta, ella corrió hacia adentro y cerró enseguida, inspeccionó alrededor, todo aparentaba estar en ordén, las luces estaban prendidas, las cortinas de la terraza cerradas, impidiendo el paso de la luz del sol que quemaba a fuera
–Ricardo –llamó ella, pero la habitacion estaba vacía, hasta que al abr