Bianca se movió a apagar la música que habían dejado de fondo, mientras Ricardo intentaba calmar a su hija en el teléfono que lloraba de manera incontrolable
–por favor pequeña, no le digas nada a la abuela de lo que encontraste, te prometo que te lo explicaré todo–dijo Ricardo, Bianca se había vestido, caminaba de un lado a otro nerviosa, Ricardo, aun no le había dicho nada de lo que estaba pasando con su hija pero ella ya se lo imaginaba.
El millonario empresario no logró calmar la angustia d