Lorenzo alcanzó a ver la primera mitad del mensaje que le había enviado Ricardo a Bianca “ es el perfecto día” alzó la mirada y divisó a Bianca que se acercaba por la puerta
–mi celular, lo he perdido–dijo ella mientras lo buscaba en su bolso
–está sobre mi escritorio, ha sonado sin parar–contestó Lorenzo, pegando una media sonrisa
Bianca lo agarró enseguida, desbloqueó la pantalla y vio las llamadas perdiadas de Ricardo y el mensaje titilante en el reflector
–podemos continuar la charla–sugir