IVANA
El incontrolable lo que siento porque dejo mi mano en su pecho mientras me alimenta con varios trozos de fruta que calma mi hambre despertando algo mucho mas voraz, es inevitable no querer lamerle los dedos y mi mente maliciosa piensa que puedo ser ese que talla en mi costado.
Quiero tocarlo, se siente duro, grande, potente y el deseo es fuerte ocasionado que las bragas se me mojen al tiempo que paso por mi garganta la piña dulce. Siento mi núcleo hervir con su mano amasar suavemente mi