Las niñas emocionadas abrían las cajas de zapatos y de los tenis
¡Mamá! mis tenis huelen rico – dijo Gely –
¡No mami! Los míos huelen más rico – dijo Rossane –
No peleen, por favor, los dos huelen rico, sus tenis están hermosos. Yo no tuve tenis a su edad. – dijo Marian –
¡Mami! ¿podemos usarlos hoy? – preguntó Gely –
¡No!, los tenis y los zapatos son para la escuela, les compraremos otros para salir a fiestas ya en unos días. – comentó Marian –
¡Mamá! yo me los quiero poner ya, ¡mamá! ¡pónmel