Después de que terminaron de comer Marian llevó a las niñas para lavarse las manos y cepillarse los dientes.
¡Cariño! ¡No tardes! Después las bañas, ven a ver el partido conmigo – meloso habló Josué –
¡Si amor!, ahora regreso – dijo Marian –
Y así lo hizo, fue con las niñas rápido a lavarse las manos, se cepillaron los dientes y regresaron, se sentaron nuevamente
¡Marian! ¡Ven!, siéntate aquí conmigo cariño. – extendió la hamaca con un brazo ofreciéndole a Marian una lata de cerveza –
¡Esta bi