76. LA CITA CON EL ABOGADO
¡Marian Hija! ¡No pienses eso! ¡Mejor agradece a Dios que las niñas tienen ropa que para ellas será nueva y además es muy bonita tendrán algo más que ponerse! – consolando a su hija trataba de calmar el desgarrador llanto de Marian –
¡Pero mamá! ¿Por qué Josué no pensó en todo esto? ¿Acaso no eran sus princesas? ¿Qué le paso mamá? ¡Yo estaba bien sola! ¡Yo quería estar con Manuel! ¿para esto me obligó a casarme con él? ¿Para dejarme con todo este paquete? ¡No solo debo cuidar a mis hijas! ¡Teng