**CASPER**
Me puse de pie de inmediato, adoptando una postura rígida, negándome a mostrar la debilidad de mi cuerpo frente a la mujer que manejaba los hilos de la dinastía Della Torre.
—Se equivocó de habitación, señora Echeverría —respondí, forzando a mi tono a sonar tajante, sosteniéndole la mirada verde oliva—. Las oficinas de su hijo están en la planta baja.
Carmen soltó una risa baja, un sonido carente de cualquier rastro de calidez humana mientras avanzaba hacia la mesa de mármol.
—No me