Capítulo XXXIII...
La enfermera se marcha, dejando en un ambiente muy incómodo a Caín y Estefanía, Caín está por marcharse para evitar tener que delatarse, cuando Estefanía habla…
-Deja de fingir…
- ¿De qué hablas?
-Sabes tan bien como yo, que Mila es tu hija – Caín queda en shock pero no lo demuestra
- ¿De qué demonios hablas?
-No finjas ¡no finjas! ¡tú eras ese lobo de esa fiesta!
- ¿Qué fiesta? – ladeando la cabeza – ¿crees que tengo el tiempo de ir a festejar cuando tengo deberes como Alfa de una manada? ¡tú