Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: AIRYS
ÉL LO SABÍA. Sabía exactamente el efecto que causaba.
Su sonrisa se abrió, lenta, maliciosa, inmoral, mientras deslizaba la nariz por la curva de mi cuello, inhalando mi aroma como un depredador al acecho de su presa...
— Adoro el olor de tus pensamientos... — Su voz descendió en un tono ronco, pecaminosamente sucio, arañando cada pedacito de mi cordura. — Tan atrevidos, tan... sucios, pequeña. — Susurró, arrastrando la punta de su nariz por la raíz de mi cabello, inhalando profundamente, como si pudiera descifrar cada escena indecente que mi mente había producido.
Su aliento caliente escapó contra mi piel, causándome cosquillas y erizándome hasta el alma. Sus colmillos rozaron peligrosamente la punta de mi oreja, y el maldito dejó claro que se estaba divirtiendo con todo mi cuerpo,







