C412: MI OTRA MITAD.
Celeste no pudo evitar sonreír. A pesar de todo el conflicto que había provocado, pensar en Elliot seguía llenándola de felicidad.
—Así es, mamá. Por eso no me arrepiento de haber ido a Ford. Sé que merezco cualquier castigo por la forma en que me marché y por todo lo que los hice sufrir… pero ahora sé dónde está mi compañero y entiendo cuál es mi lugar.
—No te adelantes tanto —intervino Asherad—. Elliot todavía tiene muchas cosas que demostrar antes de que siquiera considere aprobar algo así.