Finalmente, Asherad, aunque todavía dominado por el enojo, terminó cediendo ante la insistencia de Damián y aceptó su sugerencia de posponer la discusión. Su cansancio era evidente y, aunque no lo admitiera abiertamente, la fatiga comenzaba a pesarle tanto como la ira.
Ante esto, Elliot dispuso que se le preparara una de las mejores habitaciones del palacio para que pudiera instalarse y descansar adecuadamente, ofreciendo el mismo trato a Damián.
Por su parte, Celeste tomó la decisión de manten