En el palacio, un grupo de guardias se movilizaba con evidente urgencia en busca de Elliot. Finalmente, al encontrarlo, uno de ellos se adelantó.
—Joven Elliot…
—¿Qué ocurre? ¿Hay algún problema? —cuestionó Elliot.
—Hemos recibido información de que el Alfa de Asgard se dirige hacia aquí...
—¿El Alfa Asherad… está en Ford? —resaltó Elliot, sorprendido—. Pero eso no tiene sentido, nadie informó de su llegada…— comenzó a decir, sin poder ocultar su desconcierto.
De pronto, un creciente alboroto