C245: DEBO IRME CUANTO ANTES.
De pronto, un leve sonido rompió el silencio del estudio.
Damián dejó escapar un pequeño quejido adormecido.
—Mmm…
El cuerpo de Gael reaccionó y se apartó de un salto, como si hubiese tocado fuego. Retrocedió un paso brusco y se llevó una mano a la boca, con los ojos abiertos por la sorpresa y el pánico que lo atravesó de golpe.
«Por los dioses… ¿qué acabo de hacer?»
El miedo lo recorrió como un escalofrío. Durante un segundo pensó que Damián despertaría y descubriría lo que había pasado. La so