C246: APÁRTESE.
Gael se inclinó junto a la cama, observando con creciente angustia el estado en que se encontraba Damián. El joven temblaba sin control bajo las mantas, atrapado en un estado febril que parecía consumirlo desde dentro.
—Joven Damián… por favor, aguante un poco más —habló Gael—. Sé que esto debe doler, pero terminará pronto. No puedo llamar a un médico… y tampoco puedo hacer nada para aliviarlo. Aunque suene absurdo, esto es parte del proceso. Escuche, su sello se ha roto. Está liberándose de l