C244: TAL VEZ SEA LA ÚLTIMA VEZ.
Gael salió del estudio con el pecho todavía oprimido por la conversación que acababa de tener. Caminó por los corredores de la mansión hasta llegar a uno de los balcones que daban hacia los jardines.
Allí se detuvo, apoyando las manos en la barandilla de piedra mientras levantaba la vista hacia el cielo nocturno. La noche estaba despejada y las estrellas brillaban con una claridad tranquila que contrastaba con la vorágine de pensamientos que agitaba su mente.
Permaneció allí largo rato, respira