C189: HAY ALGO QUE DESEO OBTENER.
Rayborn se hallaba en su oficina revisando algunos documentos cuando llamaron a la puerta. Con voz firme dio permiso para entrar. Al alzar la vista, reconoció a Gael. De inmediato se puso de pie y su expresión se suavizó.
—Hijo mío, adelante. Me alegra que hayas venido a mi oficina.
Gael cerró la puerta tras de sí y realizó una reverencia respetuosa, como dictaba el protocolo. Sin embargo, Rayborn rodeó el escritorio y se aproximó a él.
—Eso no es necesario —expresó.
Lo estrechó en un abrazo ac