C18: TÓMEME EN ESTE INSTANTE.
Asherad no respondió, sino que cruzó la alcoba y subió a la cama. África estaba sentada, aún tratando de recomponerse, cuando él colocó ambas manos sobre sus hombros con una firmeza abrumadora y la empujó hacia atrás, obligándola a recostarse, con la espalda hundiéndose en el colchón y él subiendo sobre ella.
—¡¿Quién te has creído para humillarme de esa manera?! —reclamó.
África observaba al Alfa con una expresión de absoluto desconcierto, sintiendo cómo una marea de confusión la sofocaba. Su mente, todavía un tanto nublada por los restos del sueño, no lograba procesar la hostilidad que emanaba de Asherad.
—A-alfa, no comprendo de qué está hablando...
—¡Cállate! —Asherad la zarandeó levemente, obligándola a fijar su atención en él—. No pretendas engañarme con esa fachada de inocencia ni te hagas la desentendida. Estuve esperándote toda la noche en la alcoba y tú, con una osadía que raya en lo insulto, ¡simplemente no te presentaste!
En ese instante, la mente de África se quedó sumid