C13: NO ES HABITUAL EN USTED.
Asherad se encontraba en su estudio, rodeado por el silencio solemne que siempre envolvía aquella estancia. El amplio escritorio de madera oscura estaba cubierto de pergaminos, informes y sellos del Clan, documentos que hablaban de territorios, acuerdos, disputas internas y decisiones que solo un Alfa podía tomar. Frente a él, sentado a un costado del escritorio, se hallaba Cedric, el Beta del Clan Asgard, su mano derecha.
Cedric no solo era el segundo al mando, sino también una presencia constante en la mansión; acudía casi a diario para asistir al Alfa en los asuntos de gobierno. Salvo contadas ocasiones —cuando Asherad lo enviaba a cumplir misiones específicas o a representar su autoridad en otros territorios—, Cedric siempre estaba allí.
Sin embargo, esa mañana algo era distinto. Asherad sostenía un documento entre los dedos, pero su mirada no lo recorría realmente. Sus ojos dorados estaban fijos en un punto vacío, como si las palabras frente a él carecieran de sentido.
Su mente v