Mundo ficciónIniciar sesión— ¿Cómo fui tan tonta? — me repito una y otra vez mientras conducía—. Eran la misma persona.
La ignorancia no es pecado, pero cuando este tío se hace el sabio, las ganas de patearle los huevos nuevamente se apoderan de mí.
Todos estos días pasando de mí al no contestar las llamadas y los mensajes y todo era porque sabía que su pequeña según él era, yo.
—Soy una amiga de Ab







