Mundo ficciónIniciar sesión— Necesitamos… necesitamos el libro… — Evan parecía delirar mientras Lara lo metía en una de las enormes Maserati Kubang estacionadas a menos de doscientos metros de la mansión.
— ¿Qué libro? — inquirió la muchacha, abriendo las puertas traseras y arrancando los asientos para que los tigres treparan de un salto.
La enorme camioneta crujió bajo el peso de los felinos y Lara se puso al volante d







