El mundo se detuvo.
Valentina.
La palabra quedó suspendida en el aire.
Pesada.
Imposible.
Esmeralda sintió que la sangre abandonaba su rostro.
No.
No podía ser.
No podía existir una coincidencia tan cruel.
Porque conocían a una Valentina.
Todos la conocían.
Valentina Montemayor.
La mujer que había reaparecido en la vida de Emilio.
La mujer que había sido su primer amor.
La mujer que, casualmente, había regresado a Aurelia después de quince años.
Gabriel fue el primero en verbalizar lo que todos