~MILA~
El tiempo pareció detenerse por un instante. Lo único que mis ojos podían ver era su rostro y la inmensa sonrisa que comenzó a dibujarse en sus labios al encontrarme frente a él. Nunca lo había visto tan guapo. El elegante esmoquin negro parecía haber sido confeccionado exclusivamente para él y el brillo de sus ojos oscuros decía mucho más que cualquier palabra: estaba tan feliz como yo de que aquel momento, por fin, hubiera llegado.
Aun así esperé... No sé exactamente qué esperé, pe