~ALESSIA~
Estaba sentada frente al tocador terminando de colocarme unos aretes cuando alguien golpeó la puerta con demasiada energía, y antes siquiera de que pudiera decir “adelante”, la puerta se abrió de golpe y Mila apareció entrando como un pequeño huracán rubio, de felicidad y entusiasmo.
Casi podía ver flores saliendo de ella y mariposas de colores pululando a su alrededor.
—¡Mi querida cuñada! —exclamó.
Apenas tuve tiempo de girar un poco el rostro cuando prácticamente se me echó enci