~ALESSIA~
Habían pasado varios días desde la muerte de Irina Petrova y aquello empezaba a inquietarme más de lo que quería admitir, porque Leonid Petrov todavía no había hecho ningún movimiento de contraataque.
No había amenazas directas. No había disparos. No había bombas. No había sangre...
Nada.
Solo tensión.
Una tensión espesa y constante que se sentía flotando sobre todos nosotros como una tormenta a punto de estallar.
Los hombres de Maksim seguían reportando automóviles sospechosos rondan