~MAKSIM~
Aproveché que Alessia había ido a darse un baño para quitarse toda la sangre y la suciedad del cuerpo para ir a visitar a Mila y ver cómo se encontraba.
Llegué a la habitación que Alessia había destinado para ella y golpeé la puerta.
—Adelante —respondió mi hermana desde el otro lado con una voz débil y cansada.
Giré el pomo y abrí la puerta.
Mila sonrió débilmente al verme.
Entré, cerrando la puerta tras de mí y me acerqué a la cama.
—Qué gusto que estés aquí, Maksimka —