~MILA~
Cada segundo que pasaba y en el que Maksim no volvía junto con los Ravelli se sentía como una maldita tortura mientras mu mente comenzaba a recrear los peores escenarios posibles.
El corazón me latía desbocado por la preocupación. Es que ya me imaginaba a Maksim fusilando a Nicolo y a Paolo en el jardín de la mansión Cardinale, así como Alessia había fusilado a los traidores de la Camorra dos días antes.
Ya no podía esperar ni un segundo más sin saber qué diablos estaba pasando, así