Lo succioné con mayor intensidad mientras realizaba movimientos de arriba abajo, disfrutaba proporcionándole ese contacto íntimo. Sentí su pulso cerca de su clímax. Harvey me tiró hacia arriba, empujándome hacia la ducha de vidrio. Su boca despiadada recorrió todo mi cuerpo, deteniéndose en los senos y succionándolos con fuerza y deseo. Jadeaba en éxtasis.
— Alfa… — Susurré entre gemidos.
Sus manos hábiles alcanzaron mi intimidad, tocando mi punto más sensible y estimulándolo. Me retorcía con s