Mundo ficciónIniciar sesiónAlgunos secretos son como veneno. Lentos, pero absolutamente letales.
El silencio se extendía por el salón como una herida abierta, espeso y cargado de expectativa. Todos los ojos convergían en Kieran, quien permanecía inmóvil junto a la ventana, su perfil recortado contra la luz mortecina del atardecer. Sus hombros se mantenían rígidos, como si soportaran un peso invisible que amenazaba con quebrarlo.
Cassian fue quien rompi&oacu







