Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos dragones nacen del fuego; los dragones de venganza nacen de odio cristalizado.
El primer temblor sacudió las catacumbas de Valdoria a las tres de la madrugada, cuando la mayoría de la ciudad dormía bajo las estrellas que Serenidad había estabilizado apenas días atrás. Aria despertó instantáneamente, con el corazón martilleando contra sus costillas, los instintos de madre y guerrera activándose en simultáne







