Mundo de ficçãoIniciar sessãoCamilo no durmió.
A las seis de la mañana se levantó del sofá donde se había quedado tirado, con los pies todavía descalzos y la camisa arrugada, y entró a la cocina a hacer café. La luz había vuelto en algún momento de la madrugada. La nevera zumbaba otra vez. Las velas gastadas seguían sobre la barra del bar como evidencia de algo.
Se duchó. Se afeitó mirándose en el espejo a un h







