Mundo de ficçãoIniciar sessãoCamilo le abrió la puerta del penthouse a la una y cuarto de la mañana. Camila entró sin saludarlo, sin besarlo, sin mirarlo. Caminó directo al salón, se sentó en el sofá y cruzó las piernas.
---¿Dónde está ella? ---preguntó.
---Dormida. En su cuarto.
---Aquí no podemos hablar.
---Lo sé.
---Vámonos al apartamento.
Camilo







