C94-SALVARLA.
C94-SALVARLA.
Las puertas de hierro del cementerio se cerraron tras Eros y avanzó sin prisa, con la mirada fija en la figura solitaria frente a la cripta principal.
Ezra lo esperaba de pie, las manos en los bolsillos, tenía mucho tiempo sin verlo, pero seguía siendo alto, de rostro atractivo, mandíbula marcada, cabello peinado hacia atrás… pero con esa sombra permanente en los ojos, esa malicia latente que no podía ocultar ni aunque lo intentara.
La crueldad lo marcaba como un tatuaje invisible