C47- LOS QUE ME DESAFÍAN.
C47- LOS QUE ME DESAFÍAN.
—¿Seducir a alguien?
Eros no respondió de inmediato. Caminó hacia el bar, se sirvió otro trago y lo bebió con calma. Luego se giró y la miró sin expresión.
—Tú siempre has tenido facilidad para meterte en la cama de cualquier hombre que te interese. No me digas que esto será diferente.
Támara se quedó inmóvil por un segundo. El golpe fue directo. Humillante. Sus labios se apretaron apenas, pero no dejó que él lo notara. Sabía cómo jugar con Eros, lo conocía bien. Pero