C181- NO LA DEJES SOLA.
C181- NO LA DEJES SOLA.
Lucy iba tendida sobre la camilla, con los labios pálidos, el rostro empapado en lágrimas y la mirada fija en el techo blanco del hospital. Las luces pasaban sobre ella como ráfagas, pero no soltaba la mano de Cassio.
—Vé por él… —susurró—. Por favor, Cassio… ve por Eros…
Él se inclinó un poco, caminando al lado de la camilla, tratando de calmarla, pero sabía que no bastaban las palabras.
—Lo haré, te lo prometo… pero tienes que tranquilizarte, ¿sí? Ellos van a…
—¡No! —i