C128- TIENE MI BENDICIÓN.
C128- TIENE MI BENDICIÓN.
Apenas Stefan cruzó la puerta, su mirada fría se encontró con el temblor contenido en los ojos de Camille.
Ella no lo pensó.
Se soltó de los brazos de Evana y corrió hacia él con tanta fuerza que el impacto del abrazo lo hizo dar un paso atrás. El aire se escapó de su pecho, pero no le importó; todo su mundo estaba ahí.
En sus brazos.
—Pensé que no volvería a verte —susurró ella, con la voz entrecortada—. Pensé que… que no saldría de este lugar… que nos habían separado